Paso 3 Marías


STA. MARÍA MAGDALENA

María Magdalena es una distinguida discípula de Jesús de Nazaret. Es considerada santa por la Iglesia Católica Romana. Reviste una especial importancia para las corrientes gnósticas del cristianismo. Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: María de Magdala.
Es  venerada por la Iglesia católica oficialmente como Santa María Magdalena.


En la tradición católica, por tanto, María Magdalena pasó a ser un personaje secundario, a pesar de su indudable importancia en la tradición evangélica. El relegamiento que sufrió María Magdalena ha sido relacionado por algunos autores con la situación subordinada de la mujer en la Iglesia.


En 1969, el papa Pablo VI retiró del calendario litúrgico el apelativo de "penitente", al tratarse de una mujer pecadora. Desde entonces, la Iglesia Católica ha dejado de considerar a María Magdalena una pecadora arrepentida.

Es mencionada entre las mujeres que acompañaron y siguieron a Cristo donde también se dice que habían sido echados fuera de ella siete demonios.

Es  la segunda persona nombrada a los pies de la cruz . Ella vio a Cristo yaciendo en su tumba y fue la primera testigo reconocida de la Resurrección.

STA. MARÍA SALOMÉ

Santa María Salomé, madre de los apóstoles Santiago el Mayor, patrón de España y San Juan Evangelista.
Seguidora de Jesús de Nazaret, acompañó a Jesús hasta el calvario y al sepulcro. Habiendo ido a visitar a éste con otras mujeres (las tres Marías) a los tres días lo encontraron vacío. Consternadas todas, se les aparecieron inmediatamente dos ángeles los cuales les aseguraron que había resucitado, que diesen cuenta de esto a los demás discípulos y que fuesen a Galilea donde la verían.

Los evangelios no califican nunca a Salomé de discípula, por lo que los principales escritores cristianos no le dan este título, sino el de "seguidora" de Jesús.




STA. MARÍA DE CLEOFÁS

Hermana de la Virgen María, vivió en el siglo I de nuestra era. Estuvo casada con un tal Cleofás. Fue de las primeras en adherirse a las doctrinas de Jesús, animando a sus cuatro hijos que fueron santos - Simeón, Judas, José y Santiago - a que siguieran su ejemplo.

Fue una de las santas mujeres que acompañaron a Jesús en sus viajes. Asistió a su suplicio y a su entierro y fue también una de las primeras que le vieron después de resucitado.

Entre las espectadoras se encuentra, pues, la santa que hoy se venera, cuya continua y vigilante presencia cerca del Salvador le ha merecido un puesto particular en la devoción de los cristianos, más que su parentela con la Santísima Virgen y san José.